lunes, 2 de julio de 2007

No Movida


El fin de semana que paso no tuvo mucha novedad para el que escribe, la derrota de la selección nacional no era una sorpresa (más si un interés) y el concierto de presentación de "Ciudad Indiferente" de Diazepunk no representaba para mi gran suceso, si bien una de mis bandas favoritas estaba en escena (6 Voltios), escucharla solo 30 minutos y aguantarme a otras bandas (y no es que me desagraden, solo que me aburren) era poco para ir hasta los Olivos y cagar aun más mi precaria economía.
Pero como las cosas nunca salen como las planeo, paso así: Ya con planes (zamparme algún hueco a ver la derrota de mi selección y meterme unos tragos -claro! precaria economía-) y con unos solcitos conseguidos, levantarme y encontrarme con que no había hueco, ni dinero (mi vieja se lo agarro), el ofrecimiento de "oe anda al concierto tienes entrada" y la amenaza "o vas o te friegas conmigo" de Eliana hicieron que mi fiel 148 (la que te cobra 70 centimos el universitario) me llevara una vez más al Suburbia de los Olivos; sí, al país de Los Olivos, aquel que acoge a esa fauna que me vio crecer, aquella que siempre esta con los brazos abiertos para "más".

Lo que sucedió dentro del local donde se desarrollo el concierto es lo de menos, fuera de un inconveniente con el sonido cuando el Feo toco, el espectáculo trascurro sin mayores contratiempos y con el orden que caracteriza los trabajos de J. Ghunga (sí, rock en el parque "producciones") -Bien por Diazepop que demostró una vez más que es una de las bandas más jaladoras de la escena local contemporánea-; lo sucedido afuera si es lo que me interesa, me seduce y a la vez me hace pensar siempre, no sé si con la importancia que se merece o la desfachatez que se ha ganado hace buen tiempo.

Conversando con una vieja amiga que encontré cuando salí del concierto en busca de una televisión que me quite el aburrimiento que me dio La Forma (¿es el nuevo batero o soy yo?), di cuenta de algo nuevo pero a la vez familiar en estos días: "Te has dado cuenta que cuando bajábamos era la misma gente pero ahora hay como mierda de gente desconocida y a la vez más chiquillos borrachos". Lo nuevo son esas caras, lo familiar es que lo mismo decía la generación anterior y mucho más común sobre la gente borracha; la problemática esta allí y soy parte de ese marco y nada cambia, allí lo verdaderamente jodido y casi preocupante: La identidad de un grupo humano que esta basado en modas de mercado: Compro-Vendo-Luzco-Desecho .
Acostumbrarse a la alegría de encontrar historias humanas que contar no es suficiente cuando veo marcos desoladores de botellas vacías y, como decía aquella canción de Dios hastío, la lealtad al alcohol.. ver a tu amigo tirado en el piso, no lo sé marcos así solo me asco y a la vez incertidumbre. Lado A y visible de un movimiento a ciegas, lado b de una fiesta que tiene en su descontrol el mejor frenesí y pasión. No lo sé, quizá ya estoy viejo así que no sera hoy el momento de analizarlo en su extensión sino sentir lo que sentí mientras fumaba el único pucho que acompaño esa noche.
Si bien los policías hacían su labor como siempre, botando gente y mostrando el rostro de rebeldes de fin de semana, asustadizos y valientes cuando están de lejos, su accionar fue del más represor en un momento dado (palazo limpio robotombo!), como si el golpe fuera la unica solución para que mocosos se dejen de huevadas creyéndose machitos (a sí "punk") solo por gilear hembritas, ver quien chupa más y diciendo lisura y media cada 10 minutos.
Otro punto paja para mis recuerdos fue una procesión que quizá nunca vi pero la tengo en mi recuerdos (ojo no estaba borracho) de seres extraños que latigaban una caja de metal que un personaje de contextyura gruesa jalaba, ademas de ser seguidos de cerca por unos malabaritas llevando una cruz en llamas (¿?). Sí, lo sé, se preguntaran que chucha estoy hablando. No sé preocupen, aún me lo pregunto tambien. Por lo menos dicha "procesión" alejo a los tombos y dejo de hacer esa horrible bulla que siempre me a molestado afuera de los conciertos.
Amigos por aquí, personajes faranduleros y demás sapos (me pareció ver a mi musa de santa Anita?) y borrachos pasaron ante mi esa noche, mientras Eliana me buscaba porque no volví a entrar (bueno si lo hice pero se fue el sonido, así que prefiero el sonido de la calle, intranquilo y más (seudo) rebelde que el F, Diazepops y Pilas), me sorprende tambien que no me gane con broncas y que el día estuvo tan aburrido.

Sí al parecer nada a cambiado y la gente sigue haciendo las mismas estupideces de siempre pero aún ese marco me atrae, me mortifica y hace que al menos este seguro entre esas inseguridades,Perú perdió, camine mucho y mi pucho nunca se termino. ¿Al menos, no?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

si pues te busque entre las botllas vacias y xibolos ...este...¬¬ y te fuiste conmigo YUJUUUUU!!!!

Anónimo dijo...

¿ te ayudo a buscar tu planeta ?