miércoles, 11 de marzo de 2009

Efebo

Bosques llenos de fuego, luminoso mundo que es tu escombro en el rincón

entre sus manos se encontraba el abismo hacia el miedo
suponía entonces que en ese cuarto, cual bosque efebo, era un gran peligro
y en la otra esquina un árbol del pecado
Solo y cerrado, pude ver la vida que en su piel muerta se traslucia
Se levantaron, se agacharon y no tuve más remedio que mirarlos.
Al cabo de un minuto me encontraba soriéndoles
un trenti y anjana, cautivase en el respeto
saludase por mi duda

El trenti estuvo cortes, pero no dejaba de estar cauteloso
sin embargo anjana me miro con sus ojos de perla
acercase y uniendo, mi sexo y mi casualidad
El trenti molestado estuvo, pero mi sentido comun hizo que desdoblase en uno
Acaso era una respuesta, o una ayuda.
Conversamos, compartimos y le explique "porque a veces los hombres necesitamos consejo,
ser dos y ampliar el verde de los días sobre la noche"
Pero el peligro vino, y fue mi desconfianza mi lluvia de penas
Vinieron y luche, una espada, un mio y el trenti conmigo
esos mounstros que cuidan la puerta
multiplicándose y acometiéndose para salpicar la sangre
aquella que condena todos mis actos.

Lucha, lucha, lucha, anjana estaba enamorada
lucha, lucha, lucha, en la cabeza explota aprovechando
lucha. lucha, lucha, ya no somos 2 sino estoy perdido
despierta, despierta, despierta, nuestro padre esta parado

El día continua y no estaremos solos en cuatro paredes
o perdidos, o buscando
pero solo con esa mitología de vida
nos encontramos para salir mañana
y que no deje de silbar un blues

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