miércoles, 14 de abril de 2010

3 pastillas

Me encuentro nuevamente en la pantalla de luz, con los pies hacia arriba y con el sol en la cara. En la habitación suena a desorden y se oye todo el olor del sexo que sabe a discusión. Los momentos pasan, la neblina y las entrañas remueven mientras que las lagrimas, las pobres lagrimas que no tienen compañeros y mueren al salir de casa, están a un lado, mudas, únicas, disonantes. Esperando que el tiempo se pare de nuevo

Y yo solo quiera una pastilla para sobrevivir


(Hoy ya no duele)

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