sábado, 5 de marzo de 2011

Despertar



Sentí explotar. No resistir. Reprocharle a Andrea por no luchar por nuestra amistad, por llorar y querer que ella me defienda, que me abrace, que sienta que hoy no soy el chico fuerte que la protejió.

¿Por qué mis amigos no luchan? ¿O yo estoy equivocado en la amistad? ¿Por qué Natalia no quiere vernos? ¿Qué derecho le da pensar que Ale no quiere verme? ¿Ale no puede sonreír si me ve a mi, a Tania? ¿Somos amigos todos? ¿Entonces por qué no le dicen "qué chucha les pasa Víctor y Tania son nuestros amigos, los queremos acá? ¿Por qué Andrea no hace eso?.

Me siento mal o el huevón que cree que la amistad es otra cosa. Querer? Por qué quiero, por qué me siento mal.

Y cuando no voy es porque quiero que tú y Carlos no se incomoden como se incomodó ese día en la casa de Lorena. Que te quiera. Que no sienta los remordimientos que yo ¿ Acaso has pensado en eso?
¿Tú qué haces por mi felicidad?
- "estar parada acá"

Y la llamada se cortó sola, se terminó el saldo, el silencio simbólico de una respuesta. Mi cerebro está sumergido.
Y tú piensas que estoy borracho, cuando mi corazón esta reventando.

( Cierro los ojos y esa sonrisa sé que viene acá, lucho por ella
nadie tiene porque despreciar eso
porque la idea es que siempre debe brillar
para ti, para todos nosotros)

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