Simplemente me he dado cuenta que no tengo un por qué. Esta mi familia, la gente que me quiere, la gente que quiero. Pero no encuentro la conexión lógica de esa fuerza, de esa esperanza. No lo siento. Los ojos están allí. Donde ya no pueden estar.
Acepto ser una fotografía. Me he quedado en esos tiempos y no acepto mi realidad en estos días. Lo pierdo todo. Y un único brillo para dejar arrastrarme por esos sonidos ondulantes de silencio. No creo en nada, no creo en mi. Creo en lo que hago. Creo en lo que puedo destruir.
Acepto ser una fotografía. Me he quedado en esos tiempos y no acepto mi realidad en estos días. Lo pierdo todo. Y un único brillo para dejar arrastrarme por esos sonidos ondulantes de silencio. No creo en nada, no creo en mi. Creo en lo que hago. Creo en lo que puedo destruir.
Perdóname Víctor.
Perdóname mi pequeña estrella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario