lunes, 16 de septiembre de 2013

Cuando esto pase


Hoy camine mucho. Nuevamente, caminar es el acto que me gusta más. Esta vez no lo hice solo, sino acompañado. Sin embargo, esa compañía me ponía mal y sentía absorber situaciones que me hacen pensar que todo esta muy tarde, muy inconcluso, muy condicionado a que las cosas no van a salir bien. Por coincidencia a lo que yo creía, por el miedo a lo que se llama seguir un camino. Hoy Yusseli rompió con su enamorado de 5 años y yo estuve allí para acompañarla, para tener miedo de que todo tiene un fin y para llorar porque no puedo hacer nada, porque me duele que esto pase, porque me duele desde dentro la cosas que siempre son casí casí, pero nunca lo mejor. Me duele y tengo mucho miedo, porque Lima quiere llover pero no llueve.

Quiero gritar. Quiero dormir, Quiero explotar. Mi habitación tiene muchos nombres, en cada uno de ellos he llorado, porque son amigos, porque son personas que la pasan mal, porque son personas que quiero. Y he reído. Y esa casaca que se encuentra en mi colgador. Y esa sonrisa. Extraño los días de Pamela, extraño las noches de desenfreno pero extraño eso solo para saber que cuando pasa eso extraño esta habitación, no salir de ella, encontrarme con Tania y abrazarla mucho. Y al día siguiente sonreír en el cerro San Cristobal. Y no entender cómo esta ciudad sigue sin caer. Porque Lima quiere llover y yo quiero llover en ella.

A veces esto parece una canción y no me parece divertida. No me entiendo.

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