sábado, 26 de julio de 2008

Calle, carrete, cambiar

Habían luces en aquella noche, muchas en realidad. Tantas hubo que estaba tan abrigado de sus sombras, esas que acompañaban, esas que me abrumaban.
De pronto, tome el bus que me llevaba a un lugar lejos de casa. No sé si era verde o estaba asfixiado de tanto color. Corre, Lola, Corre y los oídos solo tenían luces que hacían blancas mi mirar.
Calles, Calles, Calles.
Flores, Flores, Flores.
Imágenes de seres sin rostro caminando por las calles, haciendo la historia de sus pasos.
Y empezó el baile, yo no pude mirar de nuevo.
Y es que a veces morir sin ser muerto te dice que no hemos dicho nada. Y una mirada heladas llena de calor hace que solo observemos.
Habla, habla, habla
Y nosotros sabemos que ambos se encuentran en la misma fila de asientos, los dos nos encontramos, los 2 quizá nos negamos.
Y volvía a sentarse, todo blanco y negro, no más asfixia de colores
Hay palabras, muchas palabras, y la promesa de que el próximo paradero es el destino
y no se encuentra en ningún lado.
Ni en colores, ni en fuegos, ni en rojos lineamientos.
Solo se encuentra allí, en esa fila
Adentro
muy adentro

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