martes, 9 de junio de 2009

Dos Luciernagas

Día 3

Acaba de pasar de nuevo. El cansacio me hizo presa otra vez y me enveneno con el fin de no poder lucidar mi cuerpo. Entonces me encontraba no vivo, no muerto, con la conciencia del sonido de la calle y el sonido de la Mac con la cual la chica hacia tac - tac - click.
Abulia. Apresure a preguntarme cuan de verdad era esto, como otro sueño me controlaba como un zombie del que yo mismo comia sus sesos; me levante, abajo mio el mismo piso y el mismo cielo eran el escenario donde un alma seguia su instinto, su duda. Cruce el umbral entre lo blanco y lo ambar y me encontré en el patio con jardinez Ruiz de Montoya.
Pequeñas piedras silvaban sin parar. Confundidos con el clima los techos no existian y el viento rojo me observaba con pesar. Yo me seguia preguntando.
Callado una vez más me confundí, quise saber si seguia sentado en la esquina alrededor de la chica de cabello rubio, me acerqué y la vi. Verguenza.
Otra vez me encontre bajo el rojo viento y el me animo hacer lo de siempre ¿Y si rompia nuevamente el miedo? Lo pensé, lo dudé y empecé.
Subi y el dolor de mis riñones trataron de controlar mis futuros hijos; y el dolor.
No quise, me negue y luche. Entonces se hizo real.
No importaba que vuelva a tener miedo de reventar en la aurora, no importaba que se equivoquen de mi, no importaba acaso que gritos callasen mi silencio; solo sabia que lo estaba consiguiendo y bajo mi se encontraban los puentes colgantes donde esta vez nadie podia verme.
Yo arriba, ell0s abajo. La algaria llegó y podia controlar el sueño. No vivo, no muerto.

Es el tercer día que ocurre esto y me encuentro contandome lo que sucedió. Quiero controlarme.
Desperté y quise retormarlo pero no pude. Sin embargo, esta vez no tuve miedo. esta vez pude saber lo ambulante y precario de esto. Y trataré de cuidarlo al no estar pendiente. Este es el tercer día y aun me seguia preguntando.

1 comentario:

Mommy of Sarah dijo...

No entendi mucho, pero supongo que te agrada.