domingo, 28 de febrero de 2010

Adjuntar

Nunca te ha pasado que caminando por las calles perdidas de Magdalena vieja tienes la sensación que los ojos de papel te observan en un marco de silencios bulliciosos y empanadas con emolientes llenos de amores. ¿Puedes perderte y enamorarte en la esquina de una vieja tienda, las chelas nunca se acaban?.
Donde los mendigos duermen yo puedo ser feliz, donde la fanaticada llora y dice "entendi cosas", las sonrisas igualmente pueden sonreir. Es momento de ver a los muchachos de ojos de papel o seguir perdido en los bulevares de la ciudad de Lima.

¿Spinetta vino al Perú, no? Me pregunto si hay golondrinas en la Plaza 2 de Mayo.

No hay comentarios: