sábado, 2 de julio de 2011

¿Cómo solucionar problemas del corazón en condiciones atmosféricas adversas?

Sentado en las bancas de la universidad Alessandra se acerca y conversamos sin ganas de conversar. Estoy cansado de muchas cosas, más no de ella, más sí de mi cuerpo que no responde a mis conclusiones. Cansancio, fatiga. La neblina me gusta mientras la lluvia me permite bailar. Pero en distorsiones completamente adyacentes no encuentro razones para continuar. Una pinta en mi cabeza. Los anhelos por volver atrás. Pero mientras suena y suena contemplo mi vida pasar, esperando que todo se detenga. Extraño a muchas personas, pero no quiero estar otra vez en ese momento, no Tania, no. ¿Escuchas el color Rayobac sobre mis hombros? Ambos tratamos de viajar a una isla cristiana en el medio oriente, así la mira sería fácil y la lucha loable. ¿Podemos esperar que el amor lo quiere todo?. O simplemente somos casualidades del destino.   Obsoleto. Distante.

Me gustaría ser la falla del sistema y tener un lugar en la esquina ajena. Pero no encuentro los éxitos lo suficientemente míos. Observar nuevamente. Si no logro subir al cielo no estaré a la altura de tus pasos. Sin embargo la duda, las ganas, la alegría, la vacilación. Buscar un enemigo al que ganar, aplastar, destruir. ¿Escuchas el sonido del silencio?. Así me preguntas qué hago acá. Así miro dentro de mi. Todo sería más fácil sonriendo con las cosas plausibles de la dictadura de ser correcto.

Turbulencias entre tú y yo. Un abrazo también sería más fácil.

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