Me gustaría estar acompañado de Alessandra. Llorar con ella y pedirle nuevamente disculpas. Hoy mis días son tan distintos a lo que hubiera sido si tú hubieras nacido. Y hoy de noche, con todas las sonrisas que comparto el día a día. Y ella, allí, con su fortaleza. Dos caminos separados y un mismo sendero para el cielo. No quiero decir que claudiqué porque lo intento día a día. El amor entre nosotros dos solo es símbolo del reflejo de esa estrella. Y yo, así, como soy, pienso que no podremos terminar juntos porque no quiero, porque ya no quiero. Pero me gustaría estar acompañado de Alessandra hoy. Y un abrazo. Hoy. Mientras tu viajas por esas carreteras del país. Buscando esa estrella. Nuestra estrella...
No importa si es un mal o buen día. Lo que importa es que estamos acá. Los tres.

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