domingo, 22 de diciembre de 2013

Aprender a sonreír (o cuando la lluvia de cartas llena esta ciudad) intermedio dos


Paro viajando por esta ciudad, de un lado a otro, todos estos días. Hay tiempo para pensar, hay un tiempo para expresarse, para llorar, para mirar. No siento el tiempo pero la depresión de estos fines de año me empieza a tomar cada vez más. Me ocupo y sigo viajando. Hay tiempo para recordar lo que me dijo Tania al no dejarse hacer el amor ese día.

- No contigo no, no eres cualquier persona.

Y no hay tiempo hoy para darme cuenta que me equivoqué por preguntarle por qué con él y conmigo no. Pero sin embargo no hay tiempo ahora. Ella está de viaje y la comunicación se cayó. 

Y la pena comienza a crecer adentro. Sigue este viaje.

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