domingo, 19 de octubre de 2014
Solo en mi
Mi vida no se va a resolver porque Tania regrese conmigo, porque aprenda a quererla o ella me quiera a mi. Mucho menos esperando que Yusseli rompa con su enamorado y emprenda una aventura conmigo. Más aun si aprendo a compartir y a retribuir a Mel como ella lo hace conmigo. Mi desidia y mi desorden, mis formas de lograr captar ese sentimiento que no logro sentir y que anhelo desde hace mucho tienpo. Un compañero, un abrazo, un beso, una decisión. Ahora estoy afuera de mi cuarto y veo como el cielo dice muchas cosas, los niños jugando en el parque y las preocupaciones de madres por el futuro de sus hijos. Tania está en mi cama y mis ganas de besarla son tantas como mis ganas de decirle que no merece lo que yo puedo dar. Todas estas semanas con el lìo de sentimientos golpeandome y haciendo que escriba esto, como si fuera una confesiòn o una catarsis. No es lo que siento pero es lo que cometo. Lograr romper ese hilo y transformalo en una chompa. O solamente no hacerme lìos y vivir mi vida, mis desastres, mis sexos, mis silencios cuando me preguntan ¿Me quieres? Mis ganas de encontrar un lugar donde la felicidad no solo sea ese abrazo. Elegí vivir solo pero no puedo vivir si ellos. Mis amigos, mis miradas, mis momentos. Un vendabal de emociones que transmito y atraen aunque no quisiera que lo haga. Estar solo y explotar. O llegar a mi. Escuchar tù voz que me diga todo esta bien, construir una nueva historia.
Solo en mi, porque aunque siempre tenga miedo la persona que esta en mi cama o en el Este o abrazado a sus miedos, aunque siempre tenga miedo.... no lo esta (en mi).
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