Cuando me siento y la veo: no puedo ver su yo, pero si su sonrisa. Me confundo en razones, me confluyo en abrazos, me amparo en su ilusión. No todo esta perdido. Y sin embargo, por qué esta noche estoy despierto y no en el carro que me lleva debajo de ese puente. Por qué veo paraderos pasando en el reflejo de esta luna y aborrezco no estar sobre ella. Es algo conflictuado. Ella me ve pegando mis figuritas. Yo anhelo protegerla. Ella me responde todo con una sonrisa. Yo le digo a Natalia que no esta mal querer a una persona así. ¿Y si me vuelvo loco, aun me dejarías entrar en el juego?
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