sábado, 14 de agosto de 2010

Nunca entenderá



Cómo planteamos caminar. Sin seguridades, sin destinos, sin finales. Me siento bien, me siento mal. Un moonset, un sunset. Una ambivalencia, un deja vu. O un bordeline, como siempre lo fui. Cambiar mis maneras de pensar, proteger en el limbo lo que quiero, lo que siempre quise. Mantenerlo en el corazón. Mi estrella, mis recuerdos, mi amor. Ese sentimiento que no sé que significa, pero que hace que siga en estas lineas, en este asiento, en esta pantalla de luz. Con gatos bajo la escalera, con sus ojos llorosos pidiéndome libertad. Encerrados los dos cuerpos desnudos en el fuego. Pretendiendo romper con todos los engaños, con la falla que significa existir. Y así, con canciones, con frustraciones y compilando historias ajenas, historias que las hago mias, que vivo. La explosión que no son 80 veces 80 sino 86 veces en un 2010, todas ellas confabuladas para no hacerte feliz, pero darte la oportunidad de saltar sobre la ciudad de plástico. Observarla, corromperla, quererla. Luchar por un sueño.

¿Qué sueño?
Late mi corazón, no dentro de mi. Sino adelante, siempre adelante. Arriba con mi estrella, a lado con Milagros. Todo lo que vuelve en mi quiere llegar. No importa si no lo hago. Sé que el camino valdrá la pena. Aunque no siempre sonría.

"Las expectativas, las formas de vida, las ideas que alimentan los días; llenas de encanto, llenas de nostalgia: la no violencia, mi alternativa.
El mundo nunca entenderá, la fuerza está en la voluntad. El mundo nunca entenderá, y ganas de verlo cambiar."

¡El mundo nunca entenderá!

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