Y mientras te beso con los ojos cerrados siento una canción que me sabe a cariño. Y sentir esa sensación de entrar en ti, de abrirme a ti. Un sonido que nos grita. Una mirada que nos une. Abajo de este gran manto, sobreviviendo a mil muertes en la ciudad de Lima. Viviendo a pesar que el mundo diga lo contrarío. Por ti, por mi. Por ella. Por nuestro corazón.
Mi aliento es amargo, tus ojos son dulces.
Abrázame y déjame abrazarte.
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