Los sueños volvieron. Y estoy sentado en una aula de Trilce escuchando una clase. En los asientos colindantes están Héctor, Pamela, el chico que cargaba cosas en Callao, Neftali, Básica, Violeta y... no logro distinguir más personas, pero sé que los conozco y no es nadie de mi promoción. Me duele mucho la cabeza y pido salir del aula. Afuera Diego Auqui, cual maloso de escuela, me dice nuevamente "Tú vida no depende de los estados de ánimo de otro". Lo escucho sí, pero me dirijo al lavabo, necesito refrescar el rostro. Pienso, pienso. Y en los corredores pasa mucha gente que conozco, muchos de ellos son músicos y el corredor parece el de Galerías Brasil. Entonces me encuentro en Villa y Alegría llora mucho, empieza a hablarme y yo escucho, aunque no sé que escucho, solo me queda en el recuerdo su palabra: "Sueña". Me duele mucho la cabeza, sé que huí del lugar y al llegar (no sé donde, solo llegar) me encuentro en El Grito. Allí esta Tanía, me da un abrazo y me dice "tengo miedo". Y yo también tengo miedo, pero le doy la espalda. Ella me vuelve a decir "Puta madre, gordo, basta ya", sus palabras suenan a la de una madre, pero suenan, suenan. Me abraza y escucho sonidos de todas las tiendas. Hay muchas canciones y entre ellas escucho Thaís. Y Tania me da un beso y dice "nunca será". Y dice más cosas pero no sé que escucho. Me duele la cabeza y estoy en mi habitación. La frase de "los fantasmas aparecen otra vez" queda en mi mente, habían muchas canciones y entre ellas solo suena Thais ahora en mi habitación.
Mi hermana toca la puerta, me avisa que me llaman por telefono. Es Tania. Y Diego Auqui me lo repite "debes pasar la página una vez más". Y yo sé que veré a Tania otra vez. Y a pasar que quiero decir muchas cosas no diré nada. Porque no sé como decirlas. Es por eso que existe este blog.
Me duele la cabeza.
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