domingo, 3 de octubre de 2010

Lima necesita una revolución



Y miraba Alessandra destrozaba sus letras yo imaginaba una Lima necesitaba estar en el fuego de sus corazones. Como mi estrella lloraba en la noche, las personas incompletas trataban de bailar en un mar de vómitos con buenas intenciones. Quiero, quiero a cada una de esas personas y escapo de mamá por las noche para dormir abrazado a ellos. Conteos rapidos, ninguna de esas posibilidades me devolverán la sonrisa de Alessandra. Nada. Aun auscultamos en pensar que el futuro es nuestro. Pero no solo pertenece a una esperanza, sino al conjunto de salvaciones. Es cierto, no debemos pensar que una persona es la respuesta pero que te rompan el corazón es más difícil si todo se conjuga en un reflejo. En un deja vu. Cómo arreglar la vida de otra persona si la mía termina siendo un desorden. Mi madre me dijo que ella era su preferida y ella dijo que yo me enamoré de otra persona. ¿Qué piensa Tania a esto?. Los chicos en las bicicletas. Yo en una plaza sentado, viendo Alessandra pasar con otra persona. Viendo que su corazón entra en el mio buscando un refugio. Viendo un cielo con una estrella azul que no es opacada por el mar negro que nos contamina. Alessandra por favor, no destruyas tu vida así. Pero que fácil es hablar cuando uno enrumba su vida para ganar. Es cierto. ¿Es cierto?. Te quiero mucho Alessandra, pero el camino es de dos. Y mientras tanto. La revolución bajo dos faroles es cierta. Sientes lo mismo Alessandra? o el odio nos alcanzará?. No quiero. Te tengo cerca. Bajo ese autobús que nos protege, pero esa estrella lo hace más. Y camino a mi casa. Para que no seamos víctimas nuevamente, a la forma cierta que tenemos para querer. Protegámonos.

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