O las maneras de medir el ancho de la noche.
Y tú estrella por qué lloras?. Porque enfocas una mirada panorámica con Alessandra con su camisa roja, con su jean azulado, con su quijada desenfundada, mirando a la patria.
Y por qué lloras hija mía, porque lloras mientras la veo, por qué lloras en ese pueblo con una casita detrás de tu madre.
Y por que te deslumbras, porque ya nació Santiago, por qué yo no puedo llorar cuando abrazo a su papá.
Por qué lloras hija mía, porque tu padre hace el amor con una chica y no con tu madre, que esta haciendo el amor con tu padre sino con otro chico.
Y por qué me haces sentir así, tan solo, porque cuando no hay fuerzas para destruir aquella bolsa roja que tiene luz atrás nos queda levantarnos en la noche que no tiene noche y hundirnos en la mirada que no se ve.
Y por qué no brillas, que ambos queremos recostarnos a tu lado
Y dormir juntos sin que interfiera nadie. Ni mil años, ni un año, ni un rompimiento
Y porque la extraño y quiero incendiarme nuevamente.
Y porque me siento bien dejándome arrastrar
para que ya no haya noche en la noche
y no quiera medir esta noche
con estas pequeñas manos
que no pueden tocarte
como los labios de tu madre a mi
No hay comentarios:
Publicar un comentario