La noche es luminosa con esos faroles color plateados. Mientras Judith y Mariana pelean yo lloro detrás de ese poste. Contemplando juegos, contemplando amores. Como si fuera una lucha por la justicia en este país o simplemente no mirar al mendigo que duerme cual petiso en la casita de electricidad. Comisiones. O errores. Me pregunto si tú, hija mía, estuvieras acá yo estaría allá. Juntos. Para el futuro. Porque no me suena música pero sí luchas. Justicias o las maneras de decir te quiero. Para no ver al mendigo, para querer a las personas que quiero. Y guardarlas en mi corazón.
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