
A Tania no le gusta mucho esta foto creo. Pues a mi sí. Y me gusta porque ella sonrie. Y porque yo estoy con los ojos cerrados en la noche. Como cuando duermo a lado de ella. Y cuando sentimos que somos el equipo invencible que nunca será vencido (valga la redundancia). Y creo que aunque Andrea no este cerca, el triangulo siempre tiene sus medidas iguales. Porque somos un cariño que es propulsión para subir al cielo. Y reencontrarnos en miradas completas. Silencios nuestros. Historias incompletas y caminos diferentes que solo nuestro amor hace iguales. Tania... esa Tania. ¿Cuál es la respuesta correcta a ese caminito unido por flechas?
Ambos lo sabemos. Y lo chévere que estamos juntos para esperar la respuesta.
Ambos lo sabemos. Y lo chévere que estamos juntos para esperar la respuesta.
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