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lunes, 4 de enero de 2016
sábado, 3 de marzo de 2012
Playa
viernes, 13 de enero de 2012
Y entonces
Me encuentro en esta ciudad. Solo. Mirando estas calles que dan vueltas entre ellas. Hay una pena que las cervezas con estas increibles personas no notan. Somos amigos. Nuestra música. Nuestras soledades. Estoy solo y mañana parto de Chiclayo. Es el fin de mi relación con Tania. Lo sé. Y entonces iré más al norte para buscar dónde parte mi pena. El sol. Sonrio. Y elijo irme solo de aquí porque la locura me envuelve a sentirme parte importante de este susurro. Esta pena. Esta desidia.
Vuelve
domingo, 18 de septiembre de 2011
El Asesino de la Ilusión
Me da asco mi actitud de que todo esta bien. Que mi vida esta bien. Que mi relación está bien. Que mis maneras de ser están bien. Es rabia, es contradicción. Desaparecer. O simplemente mandar todo a la mierda. ¿Qué entiendes? ¿Qué busco?
Nada. Absolutamente nada. No quiero una carrera porque no persigo nada. Solo quiero vivir.
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lunes, 8 de noviembre de 2010
Limones

Hay algo extraño en estos días. Los deja vus, los sueños, los instantes que no pasan, los pequeños gestos. No es cuestión de despertarse en el un sueño y estar durmiendo con Tania a pesar que estoy despierto en otro lugar. Tampoco sentir el pequeño gesto de Alessandra que cada vez más se aleja de mis concepciones (y lucho con el deseo de no perderla). Ayer soñé que estaba la hermana de Eliana en un gran pasillo con techos de cuadros negros y blancos, la felicité por el embarazo y me acompañó a una escalera donde no había sonido alguno y el final solo era la entrada a otro piso. Cuartos y callejuelas oscuras. En el fondo mis amigos en una juego de mesa donde el número mayor no podía ser el as de espadas. Sé que estoy soñando y sé que puedo cambiar ese momento, sin embargo no puedo salir de ese edificio y el techo se convierte en pisos que son duros de romper. Acaso estoy loco. Los domingos de madrugada sigo con el alcohol que me calma. Y extrañamente vuelvo a crecer en esa calle tan larga que quiere llegar algún pasaje. ¿Quiero que sea el de Alessandra? O me estoy encerrando en los sueños de estrellas o limones. Tengo miedo otra vez.
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martes, 16 de febrero de 2010
Últimos créditos
Hola, habla un trago!
y conversemos de esos días
de las faldas pequeñas y los dulces momentos
de las aventuras fastuosas y las estupideces comunes
de las "a la que chucha" y "ya como las huevas"
de nuestros sentimientos, de la culpa de no saber poder demostrarlos.
Y hablemos de ese día que me llevaste borracho, a pesar de que la borracha eras tú. De cigarros, de chamos y de papafritas. De la manera como tú me mirabas de reojo cuando yo te miraba de reojo. Y de la manera como eramos iguales y por eso nos repulsabamos, porque sabíamos que eramos el mismo camino pero un final muy peligroso, para ambos.
y más tarde, mucho más tarde
ambos entraremos en el bar.
Esperame, ya?.
Mi papafrita.
Victor Enlil Vilcapuma Vinces agradece de corazón a Mily Taboada Sotomayor por lo aprendido, por nuestros secretos, por las noches de aventura y sobre todo por el amor que me demostró y que, hasta hoy, me enseñó que mientras las promesas sean promesas... me estará esperando por la noche en el bar. ¿Sí o no, broster!? Gracias, adiós mi eterna papafrita. Comienza la carrera, ya me siento mejor estando siempre a tu lado. !Salud!
Epílogo de una noche

No, no dijo adiós
solo se fue
se marchó..
Entonces lo único que quise fue caminar y caminar, irme solo, sin que nadie me hable y el viento me susurre todas mis disonancias. Quise llamar a A y romper mi corazón, quise ver a mi madre y llorarle y prometerle que viviré. Quise lograrlo, quise ampliarlo. Y entonces vi a la mamá de Milagros y me acerqué a despedirme. Solo el silencio sabe que el poder cósmico volvió a mi.
"Cicuta, el cicuta de mi Mily... gracias, gracias por todo, por ser su amigo, por cuidarla....
- me volví a romper, como si me quedara algo para que duela más....
"Yo sé que tú amabas a mi Milagros, ella también te amaba, me lo dijo"
- y entonces el viento dejo de sonar, y mi mirada se perdió muy lejos en la carretera -
A veces creo que mi repulsión fue porque le tenia miedo y sé que estoy en lo cierto. Pero sé que después de todo ella estará callada y nos miraremos de reojo sabiendo cuando nos queremos y cuanto, cual fuerza cósmica nos repulsábamos porque sabíamos que eramos iguales, sabíamos que podíamos querernos más que nadie. Y el silencio. Y el silencio que respondió.
Cuando terminé de abrazar a la mamá de Mily y escuche a Janie playa, a Nena, a los muchachos... cuando la cargue sobre mis hombros llorando y cantándole a la cajita esa vieja canción de tres al hilo. A mi papafrita, a mi sincero amor. ¿Recuerdas que yo tengo mi manera de pensar y me llega al pincho? Recuerdas que tú sí sabias que te quería. Recuerdas ese abrazo.
Yo sé que te hubiera caído A, yo sé que nos hubieramos cagado de la risa y así, mirandonos, en silencio, nos hubiesemos querido. Como en los conciertos, como en nuestras locuras. Como en nuestras lagrimas y nuestros arranques. Tú y yo. Y el silencio que me acompañó de regreso. Ese que me hiciste sentir y me golpeaste... Sí, ese mismo que me regalaste al decirle eso a tu mamá y que ahora me llena para seguir adelante, para querer, para apuntar y... y...
juntar para la chancha y tiranos una pancha
no te preocupes, te voy a cuidar y como siempre
nunca tocarte porque te deje en casa...
y te me adelantaste en el bar
Adiós Mily, adiós mi papafrita....
DALE DOÑA!!!!
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martes, 7 de julio de 2009
Yo
viernes, 24 de octubre de 2008
Algunas veces
En Pucallpa, la lluvia cae, bajo ese charco de luz, sonidos amparados en la tarde gris
Las personas en Los Olivos siguen corriendo en la ambivalencia de un amor a escondidas del la rebeldía
En Barranco, los neones suenan distorsionados, llamadas para que llegue tarde a una fiesta de bulla que no quiere terminar
En Cajamarca ellos luchan por aprender con el puño en alto, errores no cometidos jamas
Mientras que el Cusco al son de nuestra madre y la tierra que nos otorga, los sentidos en una guitarra de esperanza y felicidad
Aquellos pequeños Niños, la soledad nos aguarda camino al boulevar donde todos comenzamos
y bailando en el ron de las sutilezas tanto como en el cuarto después de el escolar
En volantes manchados con recuerdos, callejuelas, viajes, sentimientos (amar)
Todos luchan porque queremos lograr sentirlo
abrazarlo para que la disonancia nos acoja
en la noche, en los ojos cerrados, en nuestros oidos como sensibles corazones que nos otorgo
la vida que buscamos
que queremos
Donde todos somos sus hijos
en diversiones, recursos y nuestra paz
Por ti, por todos nosotros
por ese "no sé"
que esta alli
adentro
(muy adentro)
- y los chicos bailaran esa noche, con guitarras en alto, con ese sonido inexistente
en aquel cuarto, callejuela y pantanal. Por siempre, para siempre -
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