A veces no sé cómo comportarme con Alessandra. No sé las maneras, no sé las formas. Sé que la noche anterior estuve llorando. Que sigo llorando. Que me importa que ella trasmita estas letras, que -aunque lo lea o no - estas lineas sean azules. Que no pare la lluvia. Que el paraguas este debajo de nosotros. Que me de su confianza y me proteja. Porque soy débil y aunque ella no tendría por qué darme su mano - según los contextos canónicos de la sociedad - quisiera que se cague en eso y me acoja, me de su confianza y su esperanza. Las mías ya las aventé al mundo. Y mi mundo - con todos los fuegos de mi infierno - ya los recepciono.
Vámonos?
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